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Psicoanálisis

PSICOANÁLISIS PARA NO PSICOANALISTAS. DESARROLLO AFECTIVO: 3) ETAPA DE LATENCIA Y ADOLESCENCIA.

Joaquín Díaz Atienza

Describo muy resumidamente los puntos clave de la etapa de latencia y de la adolescencia. Si bien, acerca de la etapa de latencia el psicoanálisis ha escrito sorprendentemente poco, son numerosos los trabajos sobre la adolescencia, aunque sin desarrollar apenas la pubertad que, según mi modesta opinión, es un momento de máxima tensión y desconcierto psicológico. Creo que gran parte de los problemas que se presentan en la adolescencia pueden estar relacionados en cómo se resuelven los conflictos propios de la pubertad, sub-etapa en donde el  sujeto se encuentra más desprovisto de recursos para hacer frente a la angustia que origina la emergencia edípica primitiva.

  1. Etapa de latencia. 

Diría, en boca de algunos padres, que en la mayoría de los casos es la edad tranquila. Se dice que la etapa de latencia va desde los siete a los doce  años. Según el psicoanálisis, se caracteriza por lo siguiente:

  • Aunque se afirma que es una etapa aconflictual del desarrollo afectivo, la verdad es que no es totalmente cierto, ya que en realidad lo que se produce es un cambio en las estructuras de las pulsiones sexuales, siendo este cambio estructural lo que minimiza la angustia de los conflictos que puedan aparece en esta etapa.
  • Este cambio estructural consiste en una des-sexualización progresiva a través de la sublimación de la misma hacia actividades y objetivos que favorecen la socialización. Se pueden citar como ejemplo el mayor investimiento por los aprendizajes, por la escuela y los amigos.
  • Hay autores que nos describen una cierta obsesionalización de la personalidad lo que permite una mayor sumisión a las demandas formuladas por las figuras parentales. En definitiva, sería en esta etapa en donde se fragua la sumisión a la regla((Estudiado por J. Piaget en sus investigaciones sobre el desarrollo moral en la infancia: resalta el papel del influjo de los adultos, el efecto de la cooperación entre sus iguales y del desarrollo intelectual)) con la consiguiente facilitación del establecimiento de la disciplina. Es la etapa de la ternura, la admiración y la idealización de las figuras parentales lo que les facilita significativamente la educación. En definitiva, una etapa sin gran oposición que facilita la siembra de los valores parentales y escolares con los que se enfrentará inevitablemente en la adolescencia.
  • Precisamente el desplazamiento de la problemática edípica primitiva hacia ambientes y objetos extrafamiliares favorece la socialización y la aparición de sustitutos parentales.
  1. Adolescencia. 

Es un atapa desconcertante para el adulto. Se presenta como una crisis súbita tras el periodo de latencia y coincidiendo con los cambios corporales propios de la pubertad. Las características más sobresalientes son:

  • La emergencia brusca y angustiosa de un gran desconcierto acerca de la autenticidad e integridad de la propia corporalidad, de la identificación con el propio yo y de la sexualidad. Es la etapa de la disociación, de los momentos depresivos y eufóricos en lucha permanente consigo mismo por encontrar una identidad consistente y duradera.
  • Los cambios corporales bruscos que se presentan con la pubertad vienen acompañados de la eclosión pulsional masiva, con la nueva forma de cómo los demás lo/la perciben, las nuevas miradas y exigencias, la sexualización de las relaciones con los iguales, una novedad imprevista y angustiosa que deberá gestionar.
  • La problemática ligada al edipo suele desplazarse a sustitutos idealizados de las figuras parentales (por ejemplo, profesores). Es el momento en donde los conflictos relacionados con la pregenitalidad van a reactivarse dando lugar a mecanismos de defensa primitivos que pueden causar bastantes problemas psicológicos que condicionarán la conformación de la futura personalidad. Es el momento de mayor riesgo para el abuso sexual debido a la idealización de personas extrafamiliares.
  • Aparece la masturbación que normalmente se vive con culpa y angustia.
  • Es en esta etapa en donde se resuelve la elección, más o menos definitiva, del objeto sexual, aunque no sin pasar previamente por interrogantes sobre la misma.

En el próximo post escribiremos sobre las aportaciones de  R. SPITZ  al desarrollo afectivo de la infancia y adolescencia

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ACERCA DE JOAQUIN DIAZ ATIENZA

Licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la U. de Granada Psiquiatra por la U. Pierre et Marie Curie - Paris; Psiquiatra Infanto-juvenil por la U. Pierre et Marie Curie - Paris; Master en Bioética; Master en Psicobiología y Neurociencia Cognitiva; Psicoterapeuta

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