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Neurobiología de la transexualidad

DSM 5: Disforia de género. Mitos y realidades. Ideología y ciencia

La transexualidad víctima de la ideología de género para desgracia añadida de quien la padece

Joaquín Díaz Atienza

Conviene que aclaremos los significados de orientación sexual y de identidad sexual antes de entrar en el desarrollo más exhaustivo sobre la identidad sexual. Se entiende por orientación sexual la atracción que pueda sentir un individuo por el mismo sexo o por el contrario. Cuando un hombre siente atracción sexual por otro hombre hablamos de homosexualidad, cuando esto sucede en una mujer, se habla de lesbianismo. Cuando la atracción es indiferente, se denomina bisexualidad. Diríamos que esta clasificación es la habitual y la que, hoy por hoy, se considera no patológica o normal por la mayoría de las personas. Sin embargo, pueden existir muchísimas otras: bestialismo – cuando se siente atracción sexual por los animales- ; fetichismo – las más frecuente es cuando se siente atracción por la ropa interior, otras prendas de vestir o alguna parte del cuerpo en particular – paidofilia – cuando se siente atracción sexual por los niños/as etc.  

La identidad sexual – disforia de género

Nacemos con un sexo biológico: hombre (XY) o mujer (XX). Sin embargo, existen individuos que se identifican con el sexo contrario al que le correspondería biológicamente: hombres que se identifican como mujeres y mujeres que se identifican como hombres. Lo habitual es que el desarrollo de la identidad sexual (otra cosa bien diferente es la orientación sexual: homosexualidad, el lesbianismo y la bisexualidad) corresponda al sexo biológico. Se llama disforia de género al hecho de que una persona se sienta identificado con el sexo contrario al que le correspondería biológicamente. Es lo que se conoce más popularmente como transexualidad.

Criterios diagnósticos de DSM 5 para la disforia de género

La versión 5 del Manual de Diagnóstico y Clínico de los Trastornos Mentales (DSM 5)  de la Asociación Americana de Psiquiatría (APA), subdivide la disforia de género en: niños (302.6 – F64.2) y en adolescente y adultos (302.85 – F84.1).

  1. Disforia de género en niños
  2. Al menos durante seis meses el individuo presenta una marcada incongruencia entre el sexo asignado biológicamente y el que se vive o siente. Se deben cumplir al menos seis de los criterios que siguen. Estos puede manifestarse por:
  3. Un deseo muy intenso de ser del otro sexo insistencia en se es del otro sexo (Este ítem es obligatorio).
  4. En los chicos se observa una fuerte tendencia a simular el atuendo femenino o travestirse. En la chicas, resistencia a vestir ropa femenina y preferencia a usar la masculina.
  5. Preferencias marcadas y duraderas a por el rol del otro sexo o fantasías sobre que se pertenece al otro sexo.
  6. Marcada preferencia pos los juguetes , juegos, o actividades normalmente realizadas o usadas por el otro sexo.
  7. Una marcada preferencia por compañeros de juego del sexo opuesto.
  8. En chicos, una fuerte rechazo a los juguetes, juegos, actividades típicamente masculinos, así como una marcada evitación de los juegos bruscos. En chicas, un fuerte rechazo a los juguetes, juegos y actividades típicamente femeninos.
  9. Un marcado disgusto con la con la propia anatomía sexual.
  10. Un fuerte deseo por poseer los caracteres sexuales tanto primarios como secundarios , correspondientes a sexo que se siente.
  11. El problema va asociado a un malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, escolar u otras áreas importantes del funcionamiento.

Se debe especificar si viene acompañado o no de un trastorno del desarrollo sexual  (ej. Trastorno adrenogenital congénito, hiperplasia adrenal congénita o síndrome de insensibilidad  androgénica.

  1. Disforia de género en adolescentes y adultos.
  2. Una marcada incongruencia entre el sexo que se siente o expresa y el biológico, de una duración mínima de seis meses . Se deben presentar al menos dos de las siguientes características:
  3. Una marcada incongruencia entre el sexo que uno siente o expresa y sus caracteres sexuales primarios o secundarios.
  4. Un fuerte deseo por desprenderse de los caracteres sexuales propios primarios o secundarios , a causa de una marcada incongruencia con el sexo que se siente o expresa.
  5. Un fuerte deseo de por poseer los caracteres sexuales primarios y secundarios del sexo opuesto.
  6. Un fuerte deseo de ser del otro sexo.
  7. Un fuerte deseo de ser tratado como del otro sexo.
  8. Una fuerte convicción de que uno tiene los sentimientos y reacciones típicos del otro sexo.
  9. El problema va asociado aun fuerte malestar clínicamente significativo o a deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

Igual que en la Disforia infantil, hay que especificar si presenta un trastorno del desarrollo sexual. Igualmente se debe especificar el estado de postransición: Si hace una vida completa al sexo deseado, si se ha sometido o espera un tratamiento médico o intervención quirúrgica (penectomía, vaginoplastia,  mastectomía, o faloplastia).

Para algunos investigadores esta clasificación quedaría incompleta al no contemplar los casos de disforia de género Hombre – Mujer (H/F) (homofílica o no homofílica) y los casos de Mujer – Hombre (M/H) (ginefílica o no ginefílica). Esto sería importante para la investigación funcional cerebral en la disforia de género. Sin embargo para Gooren (2006) esta subclasificación no tendría sentido. Considera que es normal que un hombre biológico transexual sienta atracción por otro hombre ya que se vive como mujer.

Prevalencia de la Disforia de género.

Se admite que la prevalencia asistida se ha incrementado en las última décadas (1996 – 2004). En California las tasas fueron de 1: 21.031 entre los hombre y de 1: 48.096 en las mujeres. Citado por Gómez Gil y cols,(2006).

Este incremento ha sido especialmente significativo en los últimos años, tal como se refleja en estudios de prevalencia en  población general.  Kuyper y Wijsen (2014) en una muestra holandesa de 80,074 personas  (de edades comprendidas entre los 15-70 años), el 1,1% de sexo masculino y el 0,8 del sexo femenino se auto-reconocieron como transexuales (disforia de género). En otro estudio realizado en una muestra de 1,832 personas en Flandes (Van Caeneguem y cols, 2015),  encontraron tasas de 0,6 entre las mujeres y 0,7 entre los hombres.

Las razones aludidas para explicar este incremento de la prevalencia /incidencia   de la disforia de género suelen ser variadas e interrelacionadas: El incremento de la visibilidad de los transexuales en los medios de comunicación, la toma de conciencia en la sociedad sobre esta realidad con la consiguiente menor estigmatización, mayor accesibilidad a la información, mayor tolerancia social y la oferta de tratamientos médicos, como el tratamiento hormonal y el quirúrgico para reasignación de sexo.

Comorbilidad en la disforia de género.

  • Mayor presentación de semiología depresiva, ansiedad y autoagresiones, ideación, intentos y suicidios consumados. Estos síntomas parecen que están relacionados fundamentalmente por factores psicosociales y la mayoría de las investigaciones indican que suelen mejorar con los apoyos necesarios.
  • En una investigación realizada en Líbano por Ibrahim y cols (2016) corroboran estos síntomas y los relacionan con el ostracismo, la no aceptación social y/o familiar. Proponen la implementación de equipos de salud mental no “transfóbicos” que prevengan las complicaciones psiquiátricas.
  • Se ha detectado una mayor prevalencia que en población general en los Trastornos del Espectro autista por lo que se han creado grupo de trabajo para precisar guías específicas para el diagnóstico y el tratamiento (Strang y col, 2016). Se ha llegado a encontrar hasta un 7,9% de TEA en muestras de sujetos con disforia de género.
  • La prevalencia de trastornos alimentarios suele ser mayor en la disforia de género y en los problemas de orientación homosexual (Witcomb GL y cols, 2015), aunque aún se precisan de mayor número de investigaciones en este campo.

Etiopatogenia

La disforia de género se ha relacionado con una amplia variedad de situaciones tanto neurobiológicas, como psicosociales.

  • Genéticas:
    • Investigaciones con resultados negativos: Gooren (2006) (artículo de opinión); Lombardi y col (2013) (investigación genética); Fernández y col (2014): No asociación entre el transexualismo y los genes ERβ, AR, and CYP19A1 relacionados con la producción hormonal.
    • Investigaciones resultados positivos: Fernández y col (2015):  Asociación entre el gen ERβ y el transexualismo F/M; Fernández y col (2015): Asociación con un polimorfismo CYP17 MspA1  mayor en M/F que en F/M; Shabir y col (2015): Alteración enzimática en subtipos de disforia de género;  Cortés- Cortés y cols (2017)  encuentran asociación entre el gen XbaI-rs9340799 y la transexualidad mujer/hombre

Por tanto, aunque están apareciendo algunos hallazgos positivos, aún no son concluyentes en el sentido de que podamos afirmar, ni negar, rotundamente la implicación genética en la etiopatogenia de la transexualidad. Esto mismo sucede con otros trastornos paidopsiquiátricos en donde, de existir una causa genética, suele ser multigénica y en donde aún no conocemos suficientemente como se ven afectados en su expresión algunos genes en su función inhibidora o facilitadora cuando otros presentan algún tipo de anomalía.

  • Neuroimagen y disforia de género.

La nuevas técnicas de neuroimagen funcional nos están proporcionado una valiosa información a la que antes no podíamos acceder. El poder observar los cambios producidos en determinadas estructuras cerebrales en función de los estímulos administrados nos brinda la oportunidad de estudiar  cómo responde diferencialmente cada individuo, tanto en situaciones de patología neurológica, como en otros procesos de índole emocional o sensorial. En nuestro caso nos interesa ver si hay diferencias estructurales y/o funcionales en sujetos con disforia de género, así como si son diferentes en los casos H/M y M/H.

.En el 2010, Hideyuki y cols, realizaron una investigación en pacientes con disforia de género M/H en donde se midió el flujo sanguíneo cerebral regional. Se compararon 11 sujetos transexuales respecto a controles. Los pacientes presentaron una reducción significativa del flujo sanguíneo en el córtex del cingulado anterior izquierdo y un incremento en la ínsula derecha con respecto a controles.

Seok-Kiun y cols ( 2012) investigan en transexuales H/M y controles los patrones de activación cerebral en respuesta a la presentación de estímulos visuales eróticos (imágenes de hombre y mujeres desnudas). La investigación se realizó en transexuales a los que se les había realizado reasignación del sexo quirúrgica. Cuando se presentaron imágenes de hombres desnudos se activaron el cerebelo, hipocampo, putamen, gyrus angulado anterior, la cabeza y el cuerpo del núcleo caudado, la amígdala, cerebro medio, tálamo, ínsula. Sin embargo, las estructuras más cativas cuando se le presentaron imágenes de mujeres desnudas fueron el hipotálamo y el área septal. Los autores concluyen que la orientación sexual en los transexuales H/M se produce hacia el sexo masculino (homofílicos). Figuta 1

Figura 1. Puede apliarla

 

Lajos y cols (2013) sostenían la hipótesis de que en la disforia de género existe un patrón neuroanatómico diferente. Para confirmar o refutar su hipótesis diseñan una investigación en donde estudia a transexuales H/M como M/H comparándoles a hombres y mujeres con orientación sexual congruente con su sexo biológico. Las diferencias estructurales cerebrales encontradas en los transexuales con respecto a los controles se dieron en la sustancia gris regional, en el cerebelo, en el gyrus angular izquierdo y en el lóbulo parietal inferior izquierdo. Encontraron diferencias, igualmente, según fueran controles hombre o mujeres, transexuales H/M y M/H. Figura 2

Figura 2. Puede ampliar

Cambios estructurales de la sustancia gris

En 2013, Hsiao-Lun y cols observan un aumento de la conectividad funcional en el área tegmental ventral se correlaciona significativamente con la representación de órganos genitales disfóricos. Para estos investigadores los patrones de conectividad cerebral y su funcionalidad serían la firma del sufrimiento psicosocial por la incongruencia sexual.

Kranz y cols (2014) han utilizado la RMNf con tensor de difusión para estudiar posibles variaciones en las sustancia blanca en sujetos transexuales con respecto a controles. Se calculó la anisotropía fraccional, axial, radial y la difusibilidad media. Los resultados mostraron una gran diferencia entre los grupos  en cuanto a difusibilidad. Los niveles de testosterona correlacionan fuertemente con la difusibilidad media, axial y radial. Concluyen que estos resultados apoyaría la hipótesis de que el desarrollo de las fibras de los tractos cerebrales están ampliamente influidos por el entorno hormonal durante la etapa final del embarazo y la etapa inicial postnatal. Figura 3

Figura 3. Puede ampliar

Redes neurales

Pero lo que está proporcionado una información científicamente muy valiosa es la RMN por difusión y la posibilidad de estudiar en profundidad el procesamiento de la información psicosensorial a través de redes cerebrales (Zuo y cols, 2012). La información cerebral está regulada por redes neuronales que se reúnen en nodos y estos en portales. Se conoce la red que procesa la imagen corporal y su representación dando lugar a la subjetividad  sobre nuestra identidad y consciencia de la misma. La importancia funcional de estas rede se define como Grado de Centralidad, cuanto mayor es la centralidad, más relevante es en la función que realiza.

En esta línea de investigación, Chia- Shu y cols (2014) plantean la hipótesis de que la incongruencia entre percepción y sexo biológico en los sujetos con disforia de género  se debería a cambios en el estado de reposo de la red de conectividad funcional. Miden los cambios regionales cerebrales producidos en el grado de centralidad (como hemos dicho, el grado de centralidad es un índice de la importancia funcional de un nodo de la red neuronal).Encontraron que los transexuales manifiestan un mayor grado de centralidad en la parte superior del lóbulo parietal y en el córtex somatosensorial primario. Además, la centralidad entre la ínsula derecha y el córtex somatosensorial primario bilateral correlaciona negativamente con la autoevaluación de su sexo deseado. Esto explicaría la disociación entre la percepción emocional de la corporalidad y la imagen corporal real. Figura 4

Figura 4. Puede apliar

Redes Neuronales

Igualmente se han encontrado particularidades en el procesamiento de la voz, dependiendo del sexo, Junger y col (2014). Estos investigadores encuentran la implicación de estructuras como el gyrus prefrontal medial, la insula y el gyrus precuneus. Figura 5

Figura 5. Puede ampliar

Discriminación auditiva

CONCLUSIONES

  • La transexualidad o disforia de género es una entidad médica sobre la que debemos seguir investigando para benefico de las personas que la padecen.
  • El desarrollo de las investigaciones deben ir acompañadas de políticas de no discriminación que eliminen cualquier estigmatización social.
  • Nos parece un grave error por parte de la OMS el realizar cambios en la denominación por la existencia de presiones ideológicas. Esto puede perjudicar los derechos sanitarios de las personas transexuales. En la Sanidad Pública no hay tratamientos para no enfermedades o no trastornos. Pero también por el gran desprestigio para la propia OMS que, conociendo toda la producción científica, se deja manipular por lobby ideológicos.

BIBLIOGRAFÍA

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ACERCA DE JOAQUIN DIAZ ATIENZA

Licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la U. de Granada Psiquiatra por la U. Pierre et Marie Curie - Paris; Psiquiatra Infanto-juvenil por la U. Pierre et Marie Curie - Paris; Master en Bioética; Master en Psicobiología y Neurociencia Cognitiva; Psicoterapeuta

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3 Comentarios

  1. LOS PSIQUIATRAS, MEDICOS, ENDOCRINOLOGOS, PSICOLOGOS, VIVEN SU FACILISMO Y DE ACUERDO A LO QUE LAS FARMACEUTICAS LES DICEN HACER O SI NO NO HAY PAGA DEL SISTEMA DE SALUD MUNDIAL. ASI QUE ESTE TEMA DIFICIL DE TRANSEXUALIDAD, HOMOSEXUALIDAD, ETC. QUE COMO CONDICION HUMANA ES UNA DESGRACIA PORQUE AHI RADICA LOS PEORES MALES DE LA HUMANIDAD, HAY QUE AFRONTARLO Y HACERLO CON INVESTIGACIONES PROFUNDAS Y DANDO SOLUCIONES REALES NO ESO DE QUE LE CAMBIO EL SEXO Y LISTO, ES DECIR, QUE LE HAGAN UN PENE INFUNCIONAL O UNA VAGINA IGUAL DE INFUNCIONAL SOLO PARA MEDIO PARECERSE A LOS ORGANOS SEXUALES REALES… ASI QUE SI VEMOS QUE UN PACIENTE SUFRE DEL CORAZON Y LE HACEN UN TRANSPLANTE Y SIGUE VIVIENDO, ASI COMO YA TRASPLANTAN UTEROS Y HASTA FUNCIONAN DANDO VIDAS, ESO MISMO PUEDE SER CON TRASPLANTES DE ORGANOS SEXUALES PARA QUE ESTOS PUEDAN FUNCIONAR COMO DE NACIMIENTO Y FUNCIONAR, NO HABLO DE RECHAZOS NI IMPOSIBILIDADES, PORQUE ESO NO ES CUESTION MIA, ES DE LOS AVANCES NO DEL RETROCESO O INCAPACIDAD, FACILISMO O PEREZA MEDICA. PERO SI SE PUEDE LLEGAR INCLUSO HASTA TRASPLANTAR CEREBROS NO COMO EL CUENTO DE FRANKESTEIN SINO COMO REALIDADES DE AVANCES Y CREACTIVIDAD HUMANA QUE SIRVAN NO QUE SEAMOS CONFORMISTAS O LO QUE LLAMAN REALISTAS CUANDO SE ES INCAPAZ!

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