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La CIE 11 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cambia la palabra Transexualidad por Incongruencia de Género
Ha salido en todos los medios de comunicación que la OMS ha suprimido la transexualidad como enfermedad mental, algo que es una verdad a medias. Nunca la OMS ha denominado a los problemas relacionados con la salud sexual “enfermedad”, sino trastorno (“disorder”), como tampoco lo realiza el DSM que, igualmente, los denomina con la misma palabra.
Lo que realmente ha hecho la OMS es adaptar la nomenclatura, y su descripción clínica, a la realizada por la Asociación Americana de Psiquiatría en su Manual DSM 5. Para ello, uno de los cambios ha consistido en englobar los problemas relacionados con la salud sexual dentro de un mismo epígrafe: CONDICIONES RELACIONADAS CON LA SALUD SEXUAL (17), que incluye dos apartados: Las diferentes DISFUNCIONES SEXUALES:
- Disfunción hipoactiva del deseo sexual.
- Disfunciones del arausal sexual.
- Disfunciones orgásmicas.
y la INCONGRUENCIA DE GÉNERO, a su vez con dos variantes:
- Incongruencia de género en la adolescencia y adultez.
- Incongruencia de género en la infancia.
Veamos cuáles son los criterios de la CIE 11 para poder hablar de Incongruencia de género.
- Incongruencia de género en la adolescencia y la adultez.
“La incongruencia de género de la adolescencia y la adultez se caracteriza por una marcada y persistente incongruencia entre la experiencia individual de género y el sexo asignado, que se manifiesta por al menos dos de los aspectos siguientes: 1) un fuerte malestar o incomodidad con las características sexuales primarias o secundarias (en los adolescentes, la anticipación de las características sexuales secundarias) debido a la incongruencia con su género experimentado; 2) un fuerte deseo de liberarse de alguna o de todas las características sexuales primarias y/o secundarias (en adolescente, la anticipación de las características sexuales secundarias) debido a su incongruencia con la experiencia de género; 3) un fuerte deseo de tener las características primarias y/o secundarias del género experimentado. El individuo experimenta un fuerte deseo de ser tratado (vivir y aceptado) como una persona del género vivido. El género experimentado debe estar presente durante al menos varios meses. El diagnóstico no se ha asignado antes del inicio de la pubertad.
Variantes en la conducta de género y solo preferencias no son suficientes para asignar el diagnóstico.”
- Incongruencia de género en la infancia.
“La incongruencia de género en la infancia se caracteriza por una marcada incongruencia entre el género experimentado por el individuo y el sexo asignado en la prepubertad en los niños. Incluye un fuete deseo de ser un género diferente que el sexo asignado. Incluye un fuerte deseo de ser un género diferente que el sexo asignado; un fuerte malestar sobre alguna parte de él o su anatomía sexual o anticipadas características sexuales secundarias y/o un fuerte deseo por las primarias y/o las anticipadas secundarias características sexuales acordes con su género vivido; y emular o juegos, juguetes, o actividades y actividades con sus compañeros que son típicos del género experimentado más que del sexo asignado. La incongruencia debe persistir alrededor de dos años.
Variantes en la conducta de género y solo preferencias no son suficientes para asignar el diagnóstico.”
En conclusión
Creo que los medios de comunicación han difundido una noticia que no corresponde en absoluto a la realidad.
Para mí no es importante el que se le denomine ahora “incongruencia de género” o Disforia de género (es lo mismo), sino ver la forma de que la ciencia avance en el conocimientos de un hecho real que produce un gran sufrimiento en las personas que lo presentan. Hay que eliminar toda ideología interesada y que sea la ciencia quien tome el relevo.
Efectivamente, aunque cada vez menos, las personas que sufren este problema han estado estigmatizadas y han sido, incluso son, víctimas de discriminación y rechazo, pero no creo que el camino para superar el estigma sea ocultar la verdad, sino la educación de la sociedad en cuanto a la diversidad. Si solo nos limitamos a decir que la etiqueta estigmatiza, habría que retirar la etiqueta a todos los problemas que recoge la CIE 11 en relación la salud mental, conductual y sexual.