El suicidio de Noah Pothoven, paradigma de una sociedad sin corazón

INICIO / BIOÉTICA CLÍNICA Y SOCIAL / El suicidio de Noah Pothoven, paradigma de una sociedad sin corazón
Noa en el hospital Rijnstate, con la visita de los jugadores de Vitesse Alexander Büttner (r) y Bryan Linssen © Erik van 't Hullenaar

El suicidio de Noah Pothoven, paradigma de una sociedad sin corazón

Aspectos bioéticos del suicido de Noah Pothoven. El principio de autonomía ¿es superior a cualquier otro?, ¿qué valor tiene en psiquiatría infantil y juvenil?

Noah Pothoven, 17 años, decide poner fin a su vida. El emocionalismo y el fariseísmo global se escandaliza, tanto por la dureza de la decisión, como ante la incomprensión de que a una edad tan joven alguien pueda sentirse incapaz de seguir sobreviviendo ante el dolor psíquico.

Los voceros se disparan: los partidarios de la eutanasia, los contrarios de la misma, los expertos en agresiones sexuales y en estrés postraumático, los especialistas en conductas suicidas, y algo menos los terapeutas en trastornos alimentarios porque lo que mola informativamente es la violación sufrida por Noah. También aquellos que, sin declararse expertos en nada, sentencian que el sistema sanitario holandés no dispone de medios sanitarios para tratar los casos como el de Noah. Algunos incluso afirman ¿eso en España no hubiera sucedido!

  El caso clínico de Noah Pothoven

Noah es una niña autoexigente y perfeccionista. Su escolaridad es muy buena. Si bien es algo alexitímica,  es decir, presenta algunas dificultades para expresar verbalmente sus emociones, no se observa nada anormal ni en su comportamiento ni en sus emociones.

Todo cambia cuando a la edad de 11 años sufre un primer episodio de abuso sexual, agravándose la situación con otro nuevo episodio de abuso al año siguiente. Ella, ante la vergüenza y el miedo que le produce, prefiere guardar silencio. Todas sus precarias defensas se derrumbar cuando a la edad de 14 años es violada por dos hombres. Esta nueva experiencia traumática produce cabios profundos en su personalidad, incluso en su inmaduro cerebro: siente un profundo asco de su cuerpo, se siente sucia, al mismo tiempo que se observa con sobrepeso y decide restringir la alimentación. Tanto la evocación traumática de los episodios de abusos y la violación, como el rechazo de su imagen corporal y la restricciones que se impone, producen un profundo e insoportable sufrimiento psicológico. La desesperanza se apodera de ella. Se va instaurando un cuadro clínico típico de la anorexia nerviosa: pérdida de peso, desnutrición severa, incremento del ejercicio y las autolesiones, algo relacionado con el profundo asco que siente por su cuerpo y con la comida que el medio le obliga a ingerir. Con ellas  siente un cierto alivio psicológico, especialmente, cuando los recuerdos sobre la violación se apoderan de ella y se siente sucia. Las autolesiones son el único recurso que encuentra para apartar de su mente la suciedad, esa insufrible nausea que la hacen vil e indigna como persona, según ella. Intenta varias veces el suicidio.

Se implementan varios tratamientos en el ámbito ambulatorio, pero ante la gravedad de su estado médico, así como por su negativa a seguir las indicaciones, un juez decide un ingreso involuntario durante seis meses en un centro hospitalario de Achterhoek. Noah lo describe como “un infierno”. Ella continúa negándose a ingerir alimentos y su estado se agrava por momentos. Al mes, viendo que la situación empeora, es trasladada a un centro juvenil en el que tienen como norma que si la enfermedad no mejora debe cambiar de centro, algo que realmente sucede. Es decir, Noah pasa por tres centros sanitarios cuyos protocolos de tratamiento no cumplen los requisitos para casos tan graves como los que presenta Noah.

Después de medio año de lista de espera, finalmente ingresa en un centro especializado en trastornos alimentarios. Allí,  es alimentada por sonda nasogástrica, ocupándose de forma exclusiva del tratamiento de la anorexia. Cuando se recupera ponderalmente, sigue tratamiento ambulatorio con citas varias veces por semana. Paro sus deseos de muerte son más fuertes que la motivación para mantener la esperanza. Uno de sus terapeutas es el psiquiatra infantil Roland Verdouw especialista en estrés prostraumático. Es sorprendente como da consejos de superación a pacientes como ella en su libro Winnen of Leren, en tanto que ella se encuentra superada por la situación de sufrimiento personal. Visita a una clínica que realiza suicidio asistido y eutanasia pero no es admitida al no cumplir con los requisitos del protocolo.

El final es de todos conocido. Noah consigue acceder al suicidio en una cama de hospital en su domicilio al negarse a ingerir alimentos y agua. Visitada por médicos y políticos y acompañada por su familia, impotentes ante una situación que no comparten pero resignados con el final decidido por su hija. “Noah no quiere morir en absoluto. Ella solo anhela la paz…,” dicen los padres. “Sí. Quiero la paz. No sentir dolor”, comenta Noah.

Interrogantes bioéticos

  • La eutanasia en situaciones no terminales y por afecciones psiquiátricas, sería el caso de Noah, está permitida en los Países Bajos. Los pacientes psiquiátricos con sufrimiento psíquico “duradero e insoportable” puede demandarla a través de su terapeuta. Si dos psiquiatra independientes confirman la indicación, en un plazo de un mes podría ser realizada.
  • En el caso de Noah, se podría haber optado por la eutanasia o suicidio asistido si sus terapeutas lo hubieran visto indicado, algo que no parece ser el caso. Por tanto, surge un interrogante, ¿cómo se permite un suicido sin que intervenga la justicia?. Solamente si se da prioridad absoluta a la autonomía del paciente, podríamos explicarnos la situación. Pero, si todos los que se suicidan (el suicidio es una de las primeras causa de muerte en nuestra sociedad), lo hacen voluntariamente, ¿qué sentido tiene la prevención de las conductas suidas? y, si realmente debemos prevenir, ¿por qué no se actuó prioritariamente en la prevención del suicidio en el caso de Noah, y se le dejó actuar?.
  • Otro aspecto a los que se debe dar respuesta desde los gobiernos, es la injusticia asistencial o distributiva de los recursos sanitarios en base al domicilio de los pacientes. En Holanda, depende de los ayuntamientos este tipo de asistencia produciéndose grandes diferencias en cuanto a recursos sanitarios en base a los recursos económicos de los ayuntamientos. Esto que podría pensarse que es exclusivo de Holanda, también sucede en España y no solo con diferencias escandalosas tanto por Comunidades Autónomas, sino también cuando nos referimos a patologías. Los enfermos mentales son los indigentes de la asistencia sanitaria y si nos referimos a los problemas psicológicos de los niños y los adolescentes, la pobreza “es de juzgado de guardia”. En Europa, al menos existe la especialidad de psiquiatría infantil. En España, ni eso.
  • Por ello, cuando los medios de comunicación, afectados por el suicido de una persona tan joven, se hacían eco de la mala asistencia sanitaria para tratar convenientemente estos casos, recuerden y denuncien, que en España es infinitamente peor. Y nuestros niños y adolescentes sufren y necesitan ser tratados por especialistas y centros específicos para ellos.

594 total views, 3 views today

ACERCA DE JOAQUIN DIAZ ATIENZA

Licenciado en Medicina y Cirugía y Doctor en Neurociencias por la U. de Granada Psiquiatra por la U. Pierre et Marie Curie - Paris; Psiquiatra Infanto-juvenil por la U. Pierre et Marie Curie - Paris; Master en Bioética; Master en Psicobiología y Neurociencia Cognitiva; Psicoterapeuta

Check Also

Base molecular de la Disforia de Género: Receptores de andrógeno y estrógeno

obténgalo en PDF Científicos españoles confirman la participación de los andrógenos y estrógenos en el …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

* Se requiere casilla de verificación RGPD

*

I agree - Estoy de acuerdo

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

y Politica de Privacidad ACEPTAR
Aviso de cookies